Encontrado en la vía pública

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Esto es lo que revelan los documentos desclasificados sobre el asesinato de Kennedy

(vía Gizmodo)

El gobierno de Estados Unidos publicó el 26 de octubre de 2017 2891 documentos sobre el asesinato de John F. Kennedy que estaban clasificados y, seamos realistas, probablemente nunca vayas a leer. Así que aquí tienes las partes más jugosas según la gente que ya se los ha leído.

Para desgracia de los entusiastas de las conspiraciones, The Guardian informa que los documentos no contienen “pistolas humeantes” ni fotos de otro supuesto tirador que saluda con la mano, ni nada parecido. Pero hay muchos detalles interesantes; por ejemplo, que J Edgar Hoover advirtiera al FBI de que alguien podría intentar matar a Lee Harvey Oswald:

“No hay nada más sobre el caso Oswald, excepto que está muerto”, dijo Hoover el 24 de noviembre de 1963. “Anoche recibimos una llamada en nuestra oficina de Dallas de un hombre que hablaba con voz tranquila y diciendo que era miembro de una comité organizado para matar a Oswald.

“Inmediatamente notificamos al jefe de la policía y él nos aseguró que Oswald recibiría suficiente protección. Esta mañana llamamos nuevamente al jefe de policía para advertir sobre la posibilidad de un ataque contra Oswald y nuevamente nos aseguró que se brindaría la protección adecuada.

“Sin embargo, no se hizo”.

En serio.

Un hilo de Reddit publicado en /r/AskReddit/ quería saber qué habían descubierto los conspiranoicos peinando los documentos, y lo cierto es que aparecieron cosas interesantes. Por ejemplo, /u/heyandy889 dirigió la atención de los usuarios a la reacción de la Unión Soviética al asesinato de Kennedy. La URSS básicamente renegó de Oswald (algunos pensaban que era un agente ruso), y dijeron que sus actos eran parte de una conspiración más grande de la “ultraderecha”, que quería derrocar a Kennedy.

En una nota muy diferente, /u/Slab_Happy dijo que había disfrutado leyendo las cartas de Oswald a su admirada Marilyn Monroe y se preguntó si Oswald culpaba a JFK de la muerte de la actriz.

Después tenemos esto de /u/er_meh_gerd:

Un reportero del Cambridge Evening News en el Reino Unido recibió una llamada anónima diciéndole que llamara a la embajada de los EE. UU. para recibir una gran noticia, 25 minutos antes del asesinato de John F. Kennedy.

También hay cosas que en realidad no se relacionan con la muerte de Kennedy en absoluto, pero que nos permiten convertirnos en espías de la vida de otras personas, como esto de /u/mookdaruch:

Encontré esta crítica negativa del desempeño de un agente de la CIA en México. Trata de sus problemas para administrar su dinero, de sus peleas con su esposa, que es 25 años más joven que él, y de su afición por su suegra, quien, según el supervisor de revisión, “no parece ser el problema que uno podría imaginar”.

Pero si quieres profundizar en las teorías de conspiración de la CIA (y en la historia real), /y/geeving tiene los documentos interesantes:

Testimonio del hijo de Dwight D. Eisenhower, John Eisenhower, que creía que su padre no aprobaba los complots de asesinato (principalmente contra Castro) y no planeaba cometerlos porque de lo contrario se lo habría dicho, ya que su padre le había contado lo de la bomba atómica:

https://www.archives.gov/files/research/jfk/releases/docid-32423432.pdf

También aquí hay un orden cronológico detallado de la CIA entregando armas como revólveres, carabinas y posiblemente explosivos al grupo que mató a Rafael Trujillo (líder de la República Dominicana en ese momento) con la esperanza de que un grupo más pro estadounidense asumiera el control. Aunque algo de esto ya era conocido. Comienza en la página 68:

https://www.archives.gov/files/research/jfk/releases/docid-32112745.pdf

Aquí hay uno que encontré sobre el bombardeo del vuelo 455 de Cubana. Aparentemente, Orlando Bosch, líder de la Coordinación de Organizaciones Revolucionarias Unidas que contaba con el apoyo de los EE. UU., participó pero tuvo la intención de que el avión explotara en el suelo, no en el aire. Otras de las personas involucradas, Hernán Ricardo, también intentó bombardear otros dos aviones de Cubana y un consulado cubano, y planeó un atentado contra Hong Kong.

https://www.archives.gov/files/research/jfk/releases/docid-32297750.pdf

https://www.archives.gov/files/research/jfk/releases/docid-32297741.pdf

Pero mi favorito personal, publicado por /u/newsydsyder18, es la historia de Dorothy Kilgallen, una periodista de noticias que se rumoreaba que estaba investigando a Oswald y que llevaba consigo una carpeta sobre la historia en todo momento, pero acabó muerta. Aparentemente, Nixon tenía un archivo con su nombre en que no fue desclasificado con estos otros documentos.

El reinado de los móviles

En un mundo donde reinan los dispositivos móviles!

Mientras miro un poco de TV, y escribo en el WordPress de mi tablet ésta nota, usando un teclado Bluetooth y un mouse Bluetooth, me pongo a pensar en el cambio definitivo entre una PC o MAC a un dispositivo móvil 100%.

Una tablet, un teléfono, una phablet, o lo que sea.

Y me pongo  a imaginar las tareas básicas, redacción de texto, manejo de planillas de cálculo, presentaciones, y en como sería un mundo asi, supongo, más sencillo, más económico, y quizás un poco más amigable con los usuarios errantes, nómades y los autoproclamados “guerreros del camino”.

Hace años, muchos, se viene persiguiendo esta idea. La idea de dejar de arrastrar pesadas mochilas con inmensas notebooks. Cargadores, cables, baterias extra. Incluso algunos con impresoras portátiles. Lo he visto, yo he sido testigo y al mismo tiempo partícipe de esa corriente.

Incluso supongo que muchos deben estar trabajando solamente con sus tablets, cualquiera sea la marca, o el sistema operativo elegido.

Al día de la fecha,  hay tres grandes corrientes:

Apple, con sus iPads, y su iOS, con sus seguidores y detractores. Algo destacable, ellos venden su equipo con su sistema operativo. No hay usuarios de iOS en otra plataforma de hardware. Y viceversa. Ver un iPad con algo distinto es extraño y exótico.

Android, el universo, enorme y pesado, de miles de marcas de hardware y cientos de implementaciones. Algunas muy buenas y seguras. Otras, no tanto. Y algunas, bueno, inseguras. Un universo amado y odiado al mismo tiempo. Diversidad de partes, de aplicaciones, de versiones, de equipos y accesorios. Indominable, ingobernable. Todos apuntando a un sistema operativo de código abierto, pero al mismo tiempo, propietario de Google y del proyecto Android.

Windows, con sus virtudes y falencias, en algunas tablets destacables. En el resto, inejecutable. Un sistema operativo de escritorio puesto en un armazón tan portátil como es posible. No pioneros, pero si avezados en el tema, con sus trabajos en Windows CE y PocketPC.

Un universo donde hay de todo, absolutamente todo.
Proyectores de bolsillo. Baterias y alimentadores externos. Sistemas de sonidos inalámbricos y portátiles. Alimentación solar. Comunicaciones 3G, 4G, WiFi, satelites, radioamateur.

Me es imposible emitir una opinión sobre esto, mas que animarse a darle para adeltante y experimentar. Se puede hacer y lograr esa transición? Hoy no lo sé. Yo no lo he logrado. De vez en cuando, dependo de tener una notebook cerca, ya sea con Windows, OSX o Linux. El futuro es incierto en esta tarea.

Vale la pena la experimentación personal!!

Cuales son sus opiniones con respecto a esto???

Efecto Dunning-Kruger, o por qué la gente opina de todo sin tener ni idea…

El efecto Dunning-Kruger puede resumirse en una frase: cuanto menos sabemos, más creemos saber. Es un sesgo cognitivo según el cual, las personas con menos habilidades, capacidades y conocimientos tienden a sobrestimar esas mismas habilidad, capacidades y conocimientos. Como resultado, suelen convertirse en ultracrepidianos; gente que opina sobre todo lo que escucha sin tener idea, pero pensando que sabe mucho más que los demás.

El problema es que las víctimas del efecto Dunning-Kruger no se limitan a dar una opinión ni a sugerir sino que intentan imponer sus ideas, como si fueran verdades absolutas, haciendo pasar a los demás por incompetentes o completos ignorantes, cuando en realidad no es así. Obviamente, lidiar con estas personas no es fácil porque suelen tener un pensamiento muy rígido.

El delincuente que intentó volverse invisible con zumo de limón

A mediados de 1990 se produjo en la ciudad de Pittsburgh un hecho que podríamos catalogar, cuanto menos, de sorprendente. Un hombre de 44 años atracó dos bancos en pleno día, sin ningún tipo de máscara para cubrir su rostro y proteger su identidad. Obviamente, aquella aventura delictiva tuvo una vida muy corta ya que el hombre fue detenido rápidamente.

Cuando lo apresaron, McArthur Wheeler, que así se llamaba, confesó que se había aplicado zumo de limón en la cara ya que este le haría invisible ante las cámaras. “¡Pero si me puse zumo de limón!”, fue su asombrada respuesta cuando lo arrestaron.

Más tarde se conoció que la idea del zumo fue una sugerencia de dos amigos de Wheeler, quienes bromearon sobre el hecho de que atracarían un banco usando esa técnica para que no los reconocieran. Wheeler puso a prueba la idea aplicándose zumo en su cara y sacándose una fotografía, en la cual no apareció su rostro. Es probable que se debiera a un mal encuadre, pero aquella “prueba” fue definitiva para Wheeler, quien decidió llevar adelante su plan “genial”.

La historia llegó a oídos del profesor de Psicología social de la Universidad de Cornell, David Dunning, quien no podía dar crédito a lo que había sucedido. Aquello le llevó a preguntarse: ¿Es posible que mi propia incompetencia me impida ver esa incompetencia?

Ni corto ni perezoso, puso manos a la obra, junto a su colega Justin Kruger. Lo que hallaron en la serie de experimentos que realizaron los dejaron aún más sorprendidos.

El estudio que dio origen al efecto Dunning-Kruger 

En una serie de cuatro experimentos, estos psicólogos analizaron la competencia de las personas en el ámbito de la gramática, el razonamiento lógico y el humor.

A los participantes les pidieron que estimaran su grado de competencia en cada uno de esos campos. A continuación, debían realizar una serie de test dirigidos a evaluar su competencia real.

Entonces los investigadores notaron que cuanto mayor era la incompetencia de la persona, menos consciente era de ella. Paradójicamente, las personas más competentes y capaces solían infravalorar sus competencias y conocimientos. Así surgió el efecto Dunning-Kruger.

Estos psicólogos concluyeron además que las personas incompetentes en cierta área del conocimiento:

– Son incapaces de detectar y reconocer su incompetencia.

– No suelen reconocer la competencia del resto de las personas.

La buena noticia es que este efecto se diluye a medida que la persona incrementa su nivel de competencia ya que también se vuelve más consciente de sus limitaciones.

¿Por qué cuanto menos sabemos, más creemos saber?

El problema de esta percepción irreal se debe a que para hacer algo bien, debemos tener al menos un mínimo de habilidades y competencias que nos permitan estimar con cierto grado de exactitud cuál será nuestro desempeño en la tarea.

Por ejemplo, una persona puede pensar que canta estupendamente porque no tiene ni idea de música y no conoce todas las habilidades necesarias para controlar adecuadamente el tono y timbre de la voz y llevar el ritmo. Eso hará que diga que “canta como los ángeles”, cuando en realidad tiene una voz espantosa.

Lo mismo ocurre con la ortografía, si no conocemos las reglas ortográficas, no podremos saber dónde nos equivocamos y, por ende, no seremos conscientes de nuestras limitaciones, lo cual nos llevará a pensar que no cometemos errores ortográficos.

De hecho, el efecto Dunning-Kruger se puede apreciar en todas las áreas de la vida. Un estudio realizado en la Universidad de Wellington reveló que el 80% de los conductores se califican a sí mismos por encima de la media, lo cual, obviamente, es estadísticamente imposible.

Este sesgo cognitivo también se aprecia en el ámbito de la Psicología. Tal es el caso de las personas que afirman que “mi mejor psicólogo soy yo mismo”, simplemente porque desconocen por completo cómo les puede ayudar este profesional y la complejidad que encierran las técnicas psicológicas.

En práctica, creemos que sabemos todo lo que es necesario saber. Y eso nos convierte en personas sesgadas que se cierran al conocimiento y emiten opiniones como si fueran verdades absolutas.

¿Cómo minimizar el efecto Dunning-Kruger, por nuestro propio bien?

Todos cometemos errores por falta de cálculo, conocimientos y previsión. La historia está repleta de errores épicos, como el de la emblemática Torre de Pisa, que comenzó a inclinarse incluso antes de que terminara la construcción. Hace tan solo unos años, el gobierno francés gastó 15.000 millones de euros en una flota de 2.000 trenes nuevos, para después descubrir que eran demasiado anchos para 1.200 de sus estaciones, lo cual les llevó a invertir aún más para acondicionar esas estaciones.

En nuestro día a día también podemos cometer errores por falta de experiencia y por sobreestimar nuestras capacidades. Los errores no son negativos y no debemos huir de ellos sino que podemos convertirlos en herramientas de aprendizaje, pero tampoco es necesario tropezar continuamente con la misma piedra ya que llega un punto en que resulta frustrante.

De hecho, debemos mantenernos atentos a este sesgo cognitivo porque la incompetencia y la falta de autocrítica no solo hará que lleguemos a conclusiones equivocadas sino que también nos impulsará a tomar malas decisiones que terminen dañándonos.

Esto significa que, en algunos casos, la responsabilidad por los “fracasos o errores” que experimentamos a lo largo de la vida no recae en los demás ni es culpa de la mala suerte sino que depende de nuestra deficiente autoevaluación.

Para minimizar el efecto Dunning-Kruger y no convertirnos en esa persona que opina sobre todo sin tener idea de nada, lo más importante es aplicar estas sencillas reglas:

– Sé consciente al menos de la existencia de este sesgo cognitivo.

– Deja siempre un espacio para la duda, para formas diferentes de pensar y hacer las cosas.

– Opina siempre desde el respeto a los demás. Por muy seguro que estés de tu opinión, no intentes imponerla.

Debemos recordar que nadie es experto en todas las materias de conocimiento y ámbitos de la vida, todos tenemos carencias e ignoramos muchas cosas. Por tanto, lo mejor es enfrentar la vida desde la humildad y con la actitud del aprendiz.

¿Cómo lidiar con las personas que no reconocen su incompetencia o desconocimiento?

Las personas que opinan de manera tajante sobre todo sin tener idea y que subestiman a los demás, suelen generar un gran malestar. Nuestra primera reacción suele ser irritarnos o enfadarnos. Es perfectamente comprensible, pero no servirá de nada. En su lugar debemos aprender a mantener la calma. Recuerda que solo puede afectarte aquello a lo que le das poder, lo que consideras significativo. Y sin duda, la opinión de una persona que no es experta en la materia y ni siquiera sabe de lo que habla, no debería ser significativa.

Si no deseas que la conversación vaya más allá, simplemente dile: “He escuchado tu opinión. Gracias”, y zanja el asunto. Si realmente te interesa que esa persona salga de su estado de desconocimiento y sea más consciente de sus limitaciones, lo único que puedes hacer es ayudarle a desarrollar sus habilidades en esa área.

Evita frases como “no sabes de lo que hablas” o “no tienes ni idea” porque de esta forma solo lograrás que esa persona se sienta atacada, asuma una actitud defensiva y se cierre a tus propuestas. En su lugar, plantea una nueva perspectiva. Puedes decir: “ya te he escuchado, ahora imagina que las cosas no fueran exactamente así”. El objetivo es lograr que esa persona se abra a opiniones y formas de hacer diferentes.

También puedes recalcar la idea de que todos somos inexpertos o incluso profundos desconocedores en algunos campos, no es algo negativo sino una increíble oportunidad para seguir aprendiendo y crecer como personas.

Fuentes:

Kruger, J. & Dunning, D (1999) Unskilled and Unaware of It: How Difficulties in Recognizing One’s Own Incompetence Lead to Inflated Self-Assessments. Journal of Personality and Social Psychology; 77(6): 1121-1134.

McCormick, A. et. Al. (1986) Comparative perceptions of driver ability— A confirmation and expansión. Accident Analysis & Prevention; 18(3): 205-208